Los dos saben por dentro lo que sucede. Uno calla y
el otro está apunto de vociferar. Laten y laten sus corazones, ambos se han
despertado, negándose, amándose. La distancia ante sus ojos se vuelve un
espejismo, ya no están separados, ahora se ven a los ojos. Nunca lo han estado,
siempre han viajado hacia lo intrigante. Besándose, se niegan, se aman, se
aceptan....
jueves, 29 de agosto de 2013
Nadie dijo que sería de esto.
Te he negado varias
veces. Mientras hago eso, voy
pensándote cada vez, pidiendo perdón con fantasías a tu lado.
Realmente te amo, y no sé si sea gracia o desdicha.
Nadie dijo que sería de esto. No vengo a decir que soy feliz,
ya que en algunas ocasiones mentiría. A lo que vengo
es a recordarte que te amo, y reitero, no busco atarte a mi lado
pensándote cada vez, pidiendo perdón con fantasías a tu lado.
Realmente te amo, y no sé si sea gracia o desdicha.
Nadie dijo que sería de esto. No vengo a decir que soy feliz,
ya que en algunas ocasiones mentiría. A lo que vengo
es a recordarte que te amo, y reitero, no busco atarte a mi lado
lunes, 10 de junio de 2013
Leal.
Eres tan enfermiza, persuasiva
y quimérica. Tus problemas menta-
les se guardan en tu universo
inigualable. Mientes, ríes y
finges algunas veces ser modesta.
Vanidad en cantidades limitadas,
como manchas en tu lienzo
de pared.
Hablas, sin realizar algunos
sueños; ¡oh bella dama!, y
todo lo haces siendo feliz, evocando
tu imperfección.
Sin embargo, también te amo, por la
lucidez que muestras, la pasión desbor-
dada en cada abrazo, en tus escritos
y los besos a tus amantes.
Leal, fría…leal. Creciendo en vida,
creciendo en muerte, creciendo para ti misma.
Ahora te apartas entre las oscuridad,
para mañana, encontrarte sin importarte
alguna verdad.
martes, 14 de mayo de 2013
También ellos.
Ella avienta su
cigarrillo por la ventana, en contraparte, aquél hombre le vocifera: “ten
precaución”. Tanto el uno como el otro se observan bajo un foco que proyecta
una limitada luz. La habitación es pequeña, pero fresca, la cama es su delirio
de cada mañana, no sólo por el acto sexual; escriben, se besan, recitan poesía,
escuchan sus discos favoritos, y todo sobre ella.
La dama acaricia el cabello del varón, lo siente entre sus dedos y cree saber todo de él con ese ligero contacto.Despierta, mueve su cabeza a un costado de sus piernas, él adora dormir sobre ellas, para después besarlas, rozarlas como quien se espina para sentir no sólo la flor. Malena requiere de un té y va por éste, Caleb asoma su cabeza por la ventana y suelta un suspiro.
Culminan la noche entre abrazos, teniendo esa mirada inconsciente hacia el cielo, con la esperanza de verse nuevamente al siguiente día, ardiendo de amor, con el alma feliz.
La dama acaricia el cabello del varón, lo siente entre sus dedos y cree saber todo de él con ese ligero contacto.Despierta, mueve su cabeza a un costado de sus piernas, él adora dormir sobre ellas, para después besarlas, rozarlas como quien se espina para sentir no sólo la flor. Malena requiere de un té y va por éste, Caleb asoma su cabeza por la ventana y suelta un suspiro.
Culminan la noche entre abrazos, teniendo esa mirada inconsciente hacia el cielo, con la esperanza de verse nuevamente al siguiente día, ardiendo de amor, con el alma feliz.
Más que un sueño.
Éramos unos niños, agitados, entre el descontrol del
sueño. Recuerdo que pretendía dormir temprano para volver a jugar con él, aquél
infante de cabello castaño, delgado, inclusive más que yo. Acariciábamos
nuestras mejillas y reíamos por todo, ¡hasta de nuestros nombres!; adorábamos
un auto de plástico que mi padre me había regalado unos meses atrás, en el
jugábamos día y noche, bueno, especialmente en el día.
Nos vimos crecer, compartíamos cada vivencia y
comentábamos acerca del cambio en nuestros cuerpos-en mayor parte él-, en
contraste a esto, íbamos teniendo gustos distintos. Llegaron ocasiones en las
que discutimos y nos distanciamos noches continuas, sin embargo, volvimos a
vernos.
Conforme pasaban los años me gustaba más, ¡demasiado!, y
le conté a mi madre, ella me tomó a loca-son sólo sueños, regresa a la
realidad, comentó-y lo que sucedía era que sí, eran sueños, pero lo sentía tan
cerca de mí, tan propio, y sabía que lo iba a encontrar. Tenía un diario de
sueños y en éstos analizaba cada experiencia a su lado, me encantaba, de hecho,
estaba enamorada de algo que ni siquiera había palpado en esta realidad.
Las noches que procuraba dormitar para observarlo, me
eran difíciles, los sueños lúcidos ya no tenía cavidad en mi mente. Me resigné
a que nunca podría encontrarlo, así que continué con mi vida, hasta que un día
lo sentí más cerca, estaba dentro de un joven, con las mismas características y
las mismas palabras. Éste era el primo de un amigo, residía en el norte del
país. Comenzamos a conversar, y algo me decía: es él.
Después de un tiempo de incertidumbre, estaba segura de
que aquél hombre de piel de luna, era mi dulce amado, pero él no estaba
enterado y no quería asustarlo.
Durante todo un año nos escribimos a través de
correspondencia, en cada carta olía su aroma, imaginaba sus ojos, la respuesta
de mi cuerpo ante sus manos y su alma en cada beso. Pasamos de todo: tristezas,
alegrías, y en especial, crecimiento. Los últimos meses ya no lo encontré entre
mis sueños y eso me espantó, también dejamos de hablar y sentía el vacío más
fuerte que ayer, entonces mi muerte era cercana, así lo vociferé.
Ayer, después de meses y años de palparlo entre el
viento, lo vi, fue más dulce que un ave durante el primer vuelo, verdaderamente
fantástico. Me tocó y fue como si la vida no tuviera momentos grises: era
feliz. Hicimos el amor y pasamos los siguientes días juntos, además
de contarnos y compartirle nuestra vida en pensamientos.
Finalmente, hoy, después de años a su lado, en este
mundo, me he enterado de que tendremos un hijo, y la noticia nos ha dejado
anonadados. Mirándonos a los ojos y hablando de esto nos dijimos: el fruto del
amor se contemplará en un ser nuevo. Después de amarnos, nos dirigimos hacia el
futuro incierto, ya sin miedo.
lunes, 1 de abril de 2013
Entre dos...
Qué irónica esa manera, en donde me
dijiste
adiós sin levantar la cara.
Planteamos un fabuloso mundo feliz,
en el cual ninguno de los dos salía herido.
Tu amabas tu interior, y yo me dedicaba
a observarte entre la niebla efímera.
Prometiste, fue lo que más escuché.
adiós sin levantar la cara.
Planteamos un fabuloso mundo feliz,
en el cual ninguno de los dos salía herido.
Tu amabas tu interior, y yo me dedicaba
a observarte entre la niebla efímera.
Prometiste, fue lo que más escuché.
Los oídos también se cansan de tanta mierda.
Reímos ante el enamoramiento idealizado,
nos escabullimos entre el cuerpo de aquél
monstruo paralizado.
Después de leernos entre lo somero del alma,
nos cansamos, y así comenzó nuestra felicidad.
Siendo libres.
Reímos ante el enamoramiento idealizado,
nos escabullimos entre el cuerpo de aquél
monstruo paralizado.
Después de leernos entre lo somero del alma,
nos cansamos, y así comenzó nuestra felicidad.
Siendo libres.
sábado, 23 de febrero de 2013
¿Qué es de ti?...
¿Qué es de ti sino la sombra de tu cuerpo?.
Dime que has hecho, a donde viajaste,
lo que hiciste con tus labios al sentirlos secos.
Mírame a través de sueños, sin opacar a la limitada
realidad.
Revive el pensamiento del ombligo a tu cuello,
de tus oídos a los dedos de tus pies y
siente así como te he vivido.
Besa al cielo, porque moramos entre
cada gota de lluvia, de norte a centro
y de sur al epicentro de tu corazón.
Sólo dime qué es de ti, con eso sé
que has sido lo que mis ojos llaman...feliz.
Dime que has hecho, a donde viajaste,
lo que hiciste con tus labios al sentirlos secos.
Mírame a través de sueños, sin opacar a la limitada
realidad.
Revive el pensamiento del ombligo a tu cuello,
de tus oídos a los dedos de tus pies y
siente así como te he vivido.
Besa al cielo, porque moramos entre
cada gota de lluvia, de norte a centro
y de sur al epicentro de tu corazón.
Sólo dime qué es de ti, con eso sé
que has sido lo que mis ojos llaman...feliz.
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