Los dos saben por dentro lo que sucede. Uno calla y
el otro está apunto de vociferar. Laten y laten sus corazones, ambos se han
despertado, negándose, amándose. La distancia ante sus ojos se vuelve un
espejismo, ya no están separados, ahora se ven a los ojos. Nunca lo han estado,
siempre han viajado hacia lo intrigante. Besándose, se niegan, se aman, se
aceptan....
No hay comentarios:
Publicar un comentario