domingo, 29 de abril de 2012



“Mi querido Fer”
Recuerdo el primer latir de mi alma, el segundo más perfecto.
Como la luna tu piel es, blanca y misteriosa, solo tú sabes
que encontrarás sobre todo tu pie. Risas y más risas, son las
que he compartido en pequeños contratiempos, y si bien
el tiempo es poco, existe un conocimiento secreto.
Amistad compartida, pensamientos similares, sueños
en los cuales tuviste que entrar.
Nunca me has dejado en quebranto, intentas encender
la misma chispa, así como las finas arrugas de tus ojos,
ligeras y con la misma caricia.
El verde te queda bien, o tal vez el negro, o mejor
todo el cielo. Confieso y entiendo que tu voz es mi preferida.
El hemisferio lunar de mi cabeza desea que viajes en él,
conociendo toda imperfección que atraviesa su camino,
cantando al compás como mi preciado amigo.
Ojos veraces, misteriosos y placenteros, que
cubrirían sin lugar a duda todo deseo.
Fernando, nombre muy conocido, el cual lo porta
aquél hombre singular, que habla sin pensar si quiera
en despertar.



Libertad...

Cuando caminé por aquella desolación, siempre
pensé el porqué de las cosas, creí hacerme la misma pregunta
tantas veces que pensé volverme loca. La vida solía ser
tan monótona, tan aburrida y sin sentido, después de eso
los latidos dolían, la sociedad se llenaba de basura, necesitaba
una reforma. Me consideraba rebelde, no me gusta el hecho de
la gente, los deseos de tener que complacerles.
Soñaba con una libertad pura, deseaba que al caminar
mi reflejo llegará al lecho de poder transportar, paz
y sanidad, no sé que más, solo en eso llegaba a soñar.
Me salvé, me llene de él, de su amor más que de un humano,
creí que todo era una surrealismo puro, un misticismo
de cualquier otro poema o sueño, pero era verdad.
La realidad de las cosas no las podemos tocar
con estas simples manos, necesitamos verlas
con unos ojos más que de humanos,
un corazón sincero y verdadero.
La libertad me acogió, la felicidad me sonrió,
ya no soy de este mundo, ahora me siento llena
y con gran gozo de amor, sabiendo que conmigo
esta ese gran Dios, el cual murió por mi salvación,
es él, Jesús, mi gran amor .

La última llamada
Respirar solo eso quedó, después de la noticia
del día de hoy. La amistad que parecía eterna
se esfumo como suele desprenderse una lagrima,
tan fácil y ligera, como el movimiento de las ramas.
Recordaré todo lo ya pasado, entonces miraré al espejo
y trataré de sacar una sonrisa como cuando te llamaba,
como cuando describía tu nombre, como cuando nos decíamos
ser inseparables, como cuando éramos amigos.
La última llamada no la decidiste tu ni yo, solo se dio
como algo repentino, decidiste olvidarme, y yo decidí abandonarte.
La tristeza se desprende por medio de lágrimas, es inevitable
a veces no sentirse así.
Requiero de tus pláticas, de tus dulces palabras,
pero por esta noche he decidido que es la última llamada.
Sabías que el mar era azul, y lo preferiste gris, que las montañas
no eran mis favoritas, y decidiste andar en ellas, que la tristeza
es algo no muy grato, y decidiste plasmarla en mí.
Noche oscura podría decir, pero el resplandor siempre existe,
entonces nunca hay oscuridad ni días grises…

"Recuerdos en el olvido"
Observo la mañana en la cual nunca nos vimos,
 contemplo las estrellas que siempre quisimos observar,
 me deslizo sola por tu frío barandal.
Sueño con ese hombre que nunca conocí, despierto y pienso que nunca lo viví .
El era tan pálido como la luna, cantaba como el más dulce artista,
 compartíamos risas y pensábamos en la primera caricia.
Fantasías decorosas,combinadas  con debilidades profundas,
 descubiertas por tu oculta voluntad.
Hoy recuerdo algo que nuca existió y mañana ya no viviré aquello que el deseó.