La última llamada
Respirar solo eso quedó, después de la noticia
del día de hoy. La amistad que parecía eterna
se esfumo como suele desprenderse una lagrima,
tan fácil y ligera, como el movimiento de las ramas.
Recordaré todo lo ya pasado, entonces miraré al espejo
y trataré de sacar una sonrisa como cuando te llamaba,
como cuando describía tu nombre, como cuando nos decíamos
ser inseparables, como cuando éramos amigos.
La última llamada no la decidiste tu ni yo, solo se dio
como algo repentino, decidiste olvidarme, y yo decidí
abandonarte.
La tristeza se desprende por medio de lágrimas, es
inevitable
a veces no sentirse así.
Requiero de tus pláticas, de tus dulces palabras,
pero por esta noche he decidido que es la última llamada.
Sabías que el mar era azul, y lo preferiste gris, que las
montañas
no eran mis favoritas, y decidiste andar en ellas, que la
tristeza
es algo no muy grato, y decidiste plasmarla en mí.
Noche oscura podría decir, pero el resplandor siempre
existe,
entonces nunca hay oscuridad ni días grises…
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