Hoy desperté con la posibilidad de que me sucediera algo
interesante. Me levanté, tomé la toalla colgada en el perchero blanco, mamá a
prisa nos invitaba a comer el desayuno, resistí las ganas de ir hacia la cocina
y obedecí al primer pensamiento, un baño. En la ducha imaginé árboles
danzantes, yo volaba por encima de ellos mientras cantaba canciones de los
Smiths. Los huevos no son mis preferidos pero moría de hambre. Comí rápido y me
dirigí hacia la escuela, fue un día pesado, he traído tareas para toda una
semana, lo común de las últimas semanas de clases. Antes de llegar a casa
decidí ir al parque “las rosas”, se encuentra a 10 minutos, con el poema
viceversa en la cabeza anhelé leer a Benedetti, pero hubo algo mayor que me
detuvo.
En el transcurso del camino recordé un sueño, hace meses mi
inconsciente imaginó a una misteriosa mujer, era desconocida para la realidad
fuera de mi cabeza, no la había visto antes, pero cada semana se hacia presente
en medio de mi descanso. Una noche desperté recitando parte de un poema de
Byron, antes de abrir los ojos me encontraba viajando en un autobús, similar al
de hoy, ella se acercaba al punto de sentarse a un costado, fue extraño.
Antes de llegar al parque, una mujer castaña subió, me
observó y se dirigió hacia mí, observaba mis zapatos y me olía a lo lejos, al
ver en mis manos un disco de Morrissey, sonrió. En el momento que iba a bajar
del autobús me besó mágicamente, me sorprendí y, calmando el deseo dentro, bajé
del vehículo.
Sentado en la banca del parque no dejé de recordar la sensación
del beso y me preguntaba, ¿será verdad esto o fue una efímera ilusión?, bueno,
digo, ¿qué es efímero?, ¿acaso no el recuerdo se guarda siempre?. Cerrando
conclusiones decidí regresar a casa.
Bajo la capa de estrellas comencé a fumar, el humo pervierte
mis emociones a tal punto de cerrar con un casi exquisito poema, tiré el
cigarro y me fui a la cama. Después de minutos de meditar y agradecer, concluí
que hoy me había sucedido algo más que interesante, al fin la había encontrado,
era ella, o al menos eso quería.
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