jueves, 9 de agosto de 2012

En Jueves

Lo he recordado, pintando los muros de mis recuerdos, 
colores claros, tenues y tan similares a él.
Descubrió mi debilidad, el inmenso cariño 
sobre su piel, los sueños que ilusionábamos
en verano. Pero ahora es otoño y él se ha ido,
olvidado y con vida lo dejé ser. 
Los árboles ya no gotean sus lágrimas, 
las ramas han dejado de mover mi cabello,
como su corazón ha dejado de llamarme al ver la luna. 
Las sombras moran bajo el mismo sol, él
existe en alguna parte de la tierra, la misma
que piso yo. 
Nuestras almas volverán a saludarse,
con el mismo silencio, siendo cautas y despiertas. 

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