domingo, 17 de junio de 2012


“Te encontré”
La esperanza llega aún y cuando no te vemos,
porque ahí estas, esperando por nosotros.
El cielo es más fresco que el óleo, tus manos
han creado cosas más grandes que cientos
de artistas. La Lluvia sonríe, tú la provees,
la dejas vivir, la dejas ser.
Y sabes cuando el corazón se expande,
cuando el ojo capta el color de las flores,
porque tu nos creaste, nos dejaste existir.
Los mares tambalean al mismo ritmo,
de lado a lado, y mientras tu estas ahí,
sentado en tu trono, observando, amando,
cuidando.
Un pequeño conjunto de hormigas camina,
se asemeja a los humanos en esta gran mansión,
la tierra, el mundo destructor. Pero nos has escogido,
quitaste el orgullo del corazón.
Infiel, ingrata, no soy digna de tu amor.
Mi amor madura en cada latido, pero aún
más mi fe y la esperanza mi Señor, la esperanza
de que te tengo aquí, en mi ser.
El sendero puede ser árido, lunario, alegre,
pero sé que estoy ahí, sin importar lo
que pueda haber.
Podrá existir lo más hermoso, pero sin ti,
no tiene cavidad, no tiene imaginación,
no se vale soñar.
Las lágrimas brotan como la cascada cerca de las nubes,
como la muerte cerca del cielo, por la felicidad
de que encontré lo que buscaba, aunque tu
me viste primero.

sábado, 2 de junio de 2012

Desaparecer

Lejos desaparece tras el horizonte, llegó como un niño,
 con cierta inocencia y ahora se va como el segador amante,
 mi dulce flor de primavera.
Tomó sus maletas y partió en el ultimo tren,
no quería irse, pero lo orille a eso.
Su sangre vivió el ardor de los deseos, mi sangre paró su clamor
con palabras ondas, volviendola tibia, fría, madura.
Encuentra tu camino, tal vez nuestras sombras se crucen,
tal vez y sean la misma alma.
Besame por primera y ultima vez, vierte el sabor de tus mejillas
 en cada centímetro de mi tacto, abrazame, guardame,
y ten la certeza de que te amaré aunque la luna se quede ciega.